Dirección tecnológica externa, sin el coste de un CTO en plantilla
Alguien que decide tu tecnología con criterio y visión a tres años, y conecta las decisiones técnicas con los objetivos del negocio. Se combina con nuestro soporte gestionado, así que cubres el día a día y la estrategia con un único interlocutor.
Dirección tecnológica, en lenguaje de negocio
Un CTO (director de tecnología) externo a tiempo parcial que ayuda a dirección a decidir en qué invertir y en qué no, qué proveedores conviene, cómo reducir riesgos y hacia dónde evoluciona la tecnología de la empresa. No es soporte: son decisiones. Y como trabajamos también tu día a día, esas decisiones se ejecutan de verdad, no se quedan en un informe.
Situaciones en las que aporta más
Sin responsable tecnológico interno
La empresa funciona pero nadie decide la tecnología con criterio ni visión a medio plazo.
Priorizar inversiones
Dirección necesita saber dónde invertir primero y qué puede esperar, con un criterio independiente.
Coordinar proveedores y contratos
Varios proveedores, licencias y renovaciones que conviene ordenar y negociar con volumen.
Crecimiento
La empresa crece y los sistemas y procesos se quedan cortos; hay que ordenarlos antes de que frenen.
Seguridad y continuidad
Mejorar la seguridad y asegurar que, si algo falla, el negocio sigue funcionando.
Cloud, automatización e IA
Evaluar con cabeza qué aporta el cloud, la automatización o la IA en tu caso, y qué es ruido.
Qué cubre el soporte y qué aporta la dirección tecnológica
Soporte operativo (el día a día)
Resolver incidencias, atender a los usuarios, mantener equipos, licencias, copias y monitorización. Que todo funcione.
Dirección tecnológica (el rumbo)
Prioridades, presupuesto, riesgos, proveedores y hoja de ruta. Decidir con criterio qué se hace, cuándo y por qué.
En qué se traduce, en la práctica
Diagnóstico tecnológico
Entender cómo está montado tu IT hoy: sistemas, proveedores, riesgos y puntos débiles.
Hoja de ruta a tres años
Un plan ordenado de qué mejorar y en qué orden, alineado con los objetivos del negocio.
Priorización de inversiones IT
Dónde invertir primero y dónde no hace falta, con criterio independiente de fabricante.
Proveedores y licencias
Revisión y coordinación de proveedores estratégicos, con acceso a los principales distribuidores.
Reporting y seguimiento con dirección
Reporting ejecutivo (ManageEngine) y reuniones de seguimiento para que dirección vea qué pasa y qué mejora.
Coordinación con el resto de IT
La dirección se coordina con el soporte, la ciberseguridad, el cloud y las comunicaciones: un solo plan.
El alcance concreto se ajusta a cada empresa tras el diagnóstico inicial.
Empezamos en días, con un método probado
Arrancamos con un diagnóstico para entender tu situación, acordamos una hoja de ruta y la revisamos en reuniones periódicas de seguimiento con dirección. Tienes un interlocutor asignado y un equipo con varias especialidades (sistemas, ciberseguridad, redes, cloud y 3CX) detrás, con todo documentado para que nada dependa de una sola persona.
Dudas habituales
¿En qué se diferencia del soporte IT?
¿Sustituye a mi equipo IT interno?
¿Es presencial o remoto?
¿Cómo se contrata y se arranca?
¿Cuánto cuesta?
¿Hablamos de tu tecnología?
Sin compromiso. Una primera conversación para entender tu situación y proponerte el siguiente paso.